viernes, 22 de agosto de 2014

Desgrana su risa, percibe los matices. ¿Qué quiere decirte con esa mirada, llena a rebosar de vacíos y dudas? ¿Cuántas palabras se traga cuando te habla? ¿Cuánto te desea, te ama? Siempre queda la imaginación, los recuerdos que nunca pasaron; el vacío en tu cama, que aprovechas para imaginarla a tu lado.

Suenan las voces de las personas de la calle, y te preguntas cuánto queda para Septiembre, para volver a verla. Si acaso ella cuenta lo días, como tú. Si es que querrá verte. Y abrazarte. Y estampar su boca en la tuya, en un beso húmedo y tierno. Tierno y caliente. Caliente y lento. Porque ella es así, como sus besos. No puede haber nada perfecto.