domingo, 31 de mayo de 2015

So it's gonna be forever. Or it's gonna go down in flames.

Se llama Lara y está atrapada en una pesadilla que se empeña en adorar. Tiene ojos de caramelo, piel de porcelana y el cabello ardiente. Sus labios siempre están agrietados y a pesar de eso los pinta de rojo. Lleva tres anillos en la mano izquierda y un montón de brazaletes en la muñeca derecha. Se ha acostumbrado a evitar los espejos, los reflejos, las palabras, las personas y el mundo. Bebe porque quiere olvidarse de los fantasmas. Ríe porque muere de amor. Es una contradicción constante, llena de mentiras y secretos que devora entre sueño y sueño. Prefiere los días de lluvia, porque así siente que el universo está algo más de su parte. Hace coronas de flores para tirarlas a las llamas y verlas agonizar, porque así se siente algo más comprendida. Y todo por amor - poramoryporamoryporamoryporamor. Pasa sus noches tumbada en una cama de ilusiones, aunque sabe que va a estrellarse contra la pared llena de realidades a la mañana siguiente. Canta canciones de amor como si pudiera dedicárselas a alguien y siempre sonríe de lado cuando tiene ganas de llorar.

Lara. De toque suave. De risa que suena a cascabeles. Está rota, está destrozada. Con cada paso que da hacia la nada se hunde más en la miseria. Aunque sea fuerte. Y luchadora. Se hunde. Porque es lo que hace la gente que se siente sola.